Top 15 Destinos para acampar en México


Una opción diferente a los viajes tradicionales con maletas y hoteles

Ya se acabó el frío y con él se fueron las excusas para quedarse en casa. Éste es el momento perfecto para empezar a planear nuestras próximas aventuras. Por eso, aquí te presentamos 15 opciones espectaculares para acampar dentro de México y convivir con la naturaleza, practicar deportes extremos (o no tanto), contemplar paisajes asombrosos y, sobre todo, conocer un poco más de la enorme riqueza que ofrece nuestro país.

1. Parque Nacional El Chico, Hidalgo. Éste es uno de los parques más populares entre los aventureros, pues además de las bellezas naturales que ofrece, tiene una vasta infraestructura para hacer camping en cualquiera de sus tres campamentos (Dos Aguas, Los Conejos y Cedros). Todos cuentan con cabañas y plataformas para acampar. Hay senderos para dar paseos en bicicleta, y se puede practicar rappel y alpinismo en peñas como Las Ventanas, que tiene una altura de 3 mil 90 metros sobre el nivel del mar. También es ideal para la caminata: las visitas guiadas por personal especializado son una gran oportunidad para conocer la biodiversidad de la zona. Desde el mirador de la peña El Cuervo hay vistas estupendas del bosque de oyamel y Mineral del Chico.

2. Playa San Agustinillo, Oaxaca. Acampar en la playa brinda una sensación inigualable: hay algo especial en reunirse alrededor de una fogata, bajo la luz de la luna, mientras se escucha el sonido de las olas que rompen contra las rocas. A diferencia de Mazunte, Zipolite y Puerto Ángel, a pocos minutos de distancia, esta playa semivirgen tiene poca afluencia de turistas, lo que asegura una tranquilidad que se conjuga con la del mar, cuyo oleaje es muy suave. Esto, aunado a la pendiente poco inclinada de la costa, hace de éste un escenario perfecto para nadar y hacer pesca deportiva. A unos cuantos minutos, en Mazunte, hay que visitar el Centro Mexicano de la Tortuga, donde puedes conocer especies de todo el mundo (las costas de esta región reciben a la tortuga golfina en la segunda mitad del año), además del jardín botánico de cactus, con flora característica de Oaxaca.

3. Área de Protección de la Flora y la Fauna Cuatro Ciénegas (Valle de Cuatro Ciénegas), Coahuila. No hay manera de hablar de Cuatro Ciénegas sin mencionar su singularidad: se trata de una cuenca formada por un sistema de pozas, manantiales y ríos que, junto con el suelo salitroso, ha dado lugar a un ecosistema único en el mundo, ornado por llamativas dunas de yeso y una vegetación sin igual. Una de las especies endémicas de la región es la tortuga bisagra, y también hay una enorme variedad de peces multicolores, que ofrecen un espectáculo maravilloso para los que bucean y hacen snorkel. Para nadar no hay como el río Mezquites. En la Poza de la Becerra y en la Poza Azul hay facilidades para acampar: palapas, asadores, vestidores y venta de comida. También es ideal para practicar rappel, ciclismo de montaña y canotaje. Un consejo: no olvides llevar tu cámara.

4. Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir, Baja California. Éste es un destino ideal para los amantes de las aventuras extremas: ofrece la oportunidad de practicar rappel y alpinismo en el Picacho del Diablo (ya estando ahí, quizá prefieras llamarlo por su otro nombre, Cerro de la Encantada), además de cañonismo, ciclismo de montaña, senderismo y paseos a caballo. Ubicada en Ensenada, esta región alberga varias especies de coníferas que dan refugio a especies endémicas, como el borrego cimarrón. Prepárate para presenciar noches asombrosas, con el cielo colmado de estrellas como en ningún otro sitio. No es gratuito que aquí se encuentre el Observatorio Astronómico Nacional, en el llamado Cerro de la Cúpula. El clima es bueno durante casi todo el año, pero es ideal visitarlo en verano; el hielo puede dificultar el acceso durante el invierno.

6. Reserva de la Biosfera de Calakmul, Campeche. Si estás interesado en conocer más de México, pero no quieres dejar de lado la aventura, éste es el lugar para ti. En sus inmediaciones está el Campamento Yaax'che, justo en el camino que conduce a la zona arqueológica Calakmul, principal atractivo de la reserva. Hay un restaurante de comida regional, es posible rentar una casa de campaña y bicicletas para dar largos paseos por la selva, que está colmada de flora y fauna endémicas (es hogar de una enorme población de jaguares). En las noches se organizan fogatas y narraciones de cuentos y leyendas de la localidad. Prepárate para noches oscurísimas en las que lo único que escucharás es el sonido de los mosquitos (no olvides llevar un buen repelente), y para despertar con el sonido de los monos aulladores. Llegar hasta ahí no es tarea sencilla, pero te aseguramos que vale cada dificultad.

7. Cascadas de Agua Azul, Chiapas. Los atractivos naturales de este sitio no tienen comparación, y la diversidad de sus cuerpos de agua lo convierten en el destino ideal para grupos con diferentes intereses y grados de osadía: hay albercas naturales en las que se puede nadar apaciblemente y también fuertes corrientes para hacer rafting río arriba. Las cascadas están formadas por los afluentes de los ríos Otulún, Shumuljá y Tulijá. Por el intenso tono azul de sus aguas, que se combinan con una colorida vegetación y una fauna singular (monos araña y tucanes de cuello amarillo, por ejemplo), es también un escenario perfecto para fotógrafos y excursionistas incansables. Al final de un día agotador, el sitio perfecto para instalar el campamento es a orillas del Tulijá.

8. Parque Nacional La Malintzi, Tlaxcala. Bosques de pino y encino recubiertos por una niebla espesa, diversos nacimientos de agua, cañadas, aves, conejos, armadillos, teporingos y una enorme variedad de flores silvestres. Todo eso ofrece este parque nacional, ubicado en las faldas del volcán La Malinche, municipio de Huamantla, lo que lo convierte en el sitio predilecto de fotógrafos y amantes de la naturaleza. El volcán, junto con el Cerro de Xalapasco, da la bienvenida a los más atrevidos montañistas que, tras unas cuatro horas de escalada, reciben como recompensa el paisaje más asombroso, con una vista que abarca gran parte del estado. Dentro del propio parque se encuentra el Centro Vacacional La Malintzi, que cuenta con la infraestructura para hacer camping, y ofrece palapas, cabañas y vigilancia.

9. Laguna de Ochocachi, Chihuahua. Éste es, quizás, el destino más apacible para acampar y pasar unos días de silencio y contemplación. Las tranquilas aguas de esta laguna brindan uno de los espectáculos naturales más hermosos que pueden encontrarse en el país, pues se convierten en el espejo de un cielo que se incendia cada atardecer y ofrecen una vista avasalladora de la Sierra Tarahumara. Durante el día, es perfecta para nadar y practicar la pesca deportiva. Se encuentra a sólo cinco kilómetros del pueblo, en el municipio de Guachochi, localidad rarámuri repleta de bellezas naturales dignas de ser visitadas. Un aspecto destacable es la calidez de los lugareños. De camino a este remanso, sin embargo, no hay que subestimar el peligro de las varias barrancas que se han formado en la región.

10. Parque Natural Las Estacas, Morelos. Hay pocos parques como éste, con una infraestructura diseñada específicamente para el ecoturismo y el contacto con la naturaleza en un espacio controlado y seguro. Ubicado en el municipio de Tlaltizapán, Las Estacas ofrece una variedad de actividades para disfrutar en familia: caballos, albercas y estanque de pesca, además de una extensa área de campismo, con mesas, sillas y asadores, y un estacionamiento para casas rodantes. En el río Estacas se puede nadar, bucear, navegar en balsa y practicar kayak y snorkel. Por si esto fuera poco, la contemplación de flora y fauna es un atractivo particular, pues hay patos, peces, tortugas y otros animales, además de un sinfín de flores que brindan un colorido que, a una hora y media del Distrito Federal, hace que cualquiera olvide en automático el estrés cotidiano de la ciudad.

11. Cañón de Potrero Chico, Nuevo León. Éste es un destino atractivo para los campistas más extremos y experimentados, pues su atractivo casi exclusivo es la práctica del montañismo. Aquí se encuentran dos zonas de cañones en las que las rocas filosas son las protagonistas. En una hay cavernas; en la otra, San Miguel, hay altísimas paredes verticales, de las más altas en América Latina, de hasta 890 metros de altura. No resulta raro que este sitio sea el favorito de mexicanos y extranjeros para la práctica profesional de escalada. También se puede practicar ciclismo de montaña o salir de excursión con cámara en mano. Tras una extenuante jornada llena de desafíos, es posible visitar el municipio de Hidalgo, a sólo seis kilómetros, o tomar un receso en la Quinta Santa Graciela, desde donde hay una increíble vista de la Pared del Toro.

12. Isla de Venados, Mazatlán. Hay que robarle un par de días a las vacaciones apacibles de Mazatlán y aventurarse a la muy cercana Isla de Venados (una de las llamadas Tres Islas, junto con Isla de Pájaros e Isla de Lobos). Se trata de una pequeña reserva ecológica con encanto propio, con arena blanquísima y suave y aguas cristalinas, en las que el buceo, el nado y el kayak se convierten en experiencias inolvidables. La riqueza de la flora y el clima formidable invitan a hacer largos paseos por diferentes rutas, y no es extraño encontrar en el camino algunos pájaros carpinteros, venados de cola blanca, cangrejos y coyotes. La tranquilidad y la pureza de este destino semivirgen se conserva gracias a que no se ha dado prioridad al turismo, sino a la preservación del ecosistema, por lo que, para acampar, es indispensable llevar equipo propio y alimentos.

13. Islas Marietas, Nayarit. Este archipiélago, formado por apenas tres islas, se encuentra en la Bahía de Banderas, y es ideal para los amantes de la naturaleza que reconocen la magia de acampar en la playa. Uno de los principales atractivos de la zona es la observación de la ballena jorobada, que viene a estas costas entre noviembre y abril, como parte de su ciclo reproductivo. Los campistas pueden apreciar también el espectáculo que ofrecen las numerosas aves que se refugian en estas islas cada año, así como los exóticos peces de colores que pueden verse por miles durante el buceo. Los más avezados pueden explorar las grutas y los acantilados de las islas, mientras que los que quieren un paseo más contemplativo pueden dedicarse a la fotografía, la caminata y la pesca deportiva.

14. Centro Ecoturístico Las Guacamayas, Chiapas. Aquí se conjugan a la perfección el contacto con la naturaleza y la aventura. El centro está consagrado a la conservación de la guacamaya roja, y es posible visitar sus dormitorios y nidos protegidos. También pueden realizarse varias actividades de manera segura, como dar paseos a caballo, excursionar en lancha por el río Lacantún, practicar senderismo, rappel y tiro con arco. Hay un restaurante donde mujeres de la localidad preparan platillos típicos deliciosos. Por si fuera poco, muy cerca de la Reserva de la Biosfera Montes Azules (donde se ubica el centro) está la zona arqueológica Yaxchilán, que puede visitarse con guía turístico. Al prepararte para este paseo, toma en cuenta que en esta zona llueve durante todo el año: sí, es muy refrescante, pero también atrae a los mosquitos.

15. Playa Maruata, Michoacán. Es posible que no exista una playa más popular en todo México para ir de camping. Esto implica que no es ni tan virgen ni tan privada, pero significa que cuenta con una infraestructura adecuada para recibir a campistas y aventureros durante todo el año. El mar de esta playa es algo voluble, por lo que en ocasiones se presta para el nado apacible, y a veces invita a los deportes acuáticos más extremos. La arena amarilla y la tupida vegetación, principalmente de palmas, se conjuntan en un paisaje formidable, que se suma a los bellos arrecifes y, con algo de suerte, a la visita de las tortugas golfina, laúd y negra. No hay que perder la oportunidad de hacer una larga caminata por la extensa costa ni de disfrutar los pescados y mariscos frescos